Mensaje para el 12º Domingo del Tiempo Ordinario

Mensaje para el 12º Domingo del Tiempo Ordinario

Padre Joseph Levine; June 21, 2020
Lecturas: Jer 20,10-13; Salmo 68,8-10.14 y 17.33-35; Rm 5,12-15; Mt 10,26-33

13 de junio era el día en que la Iglesia celebra a San Antonio de Padua. Todos conocen y aman a San Antonio. El nos ayude descubrir las cosas que hemos perdido. Bien, el 13 de junio que ya pasó hubo un sacerdote que hizo un post de Facebook un poco chistoso y también al punto. Fue en la forma de una captura de pantalla de un tweet enviado a San Antonio y la respuesta de San Antonio. A San Antonio: “Por favor ayuda a América redescubrir su sensatez. Se perdió … Gracias.” La respuesta: “Querido Padre, he reenviado su carta a San Judas Tadeo.” Pienso que también la gente conoce a San Judas Tadeo.

El post habla de la gravedad de nuestra situación actual y al mismo tiempo por causa de su humor católico, nos recuerda de la esperanza que nos otorga la fuerza para enfrentar todas las circunstancias de la vida con un espíritu alegre. Ahora tenemos una gran necesidad de este espíritu de la verdadera esperanza.

Que San Antonio y San Judas Tadeo, y todos nuestros amigos en el cielo, intercedan por nosotros ante el trono de Dios para que logramos el cumplimiento de nuestra esperanza y junto con ellos compartamos la visión de Dios.

La esperanza no se esconde de la realidad del mal sino nos otorga la fuerza para reconocer y enfrentar el mal en nuestra vida.

Los tiempos en que vivimos son malos. Una señora que conozco, quien nació en Polonia en 1941 y pasó los primeros años de su vida en un campo de concentración de los Nazis y después pasó unos años después de la guerra en Francia en un campo para las personas desplazadas antes que su familia llegara a los Estados Unidos, me dijo recientemente que nunca ha sido tan mal.

Hoy hay personas que hablan de la injusticia sistémica, pero, aunque su diagnostico de la injusticia fuera justo, su única solución es hacer una injusticia mas grande de destruir todo el sistema para edificar algo de nuevo. Ellos no reconocen que ellos mismos, y nosotros todos, hacen parte del verdadero mal sistémica de que escuchamos el la 2ª lectura, el mal del pecado original y sus efectos, efectos que queden después del bautismo, que solamente puede encontrar un remedio en la medida que nos convirtamos por la fe y arrepentimiento a Jesucristo y nos dejemos transformar por el don de su gracia.

Al final, la lucha mas esencial de la vida es entre la herencia que recibimos de Adán (que consiste en la oscuridad del intelecto, la malicia de la voluntad, la falta de la valentía, y el impulso desenfrenado para el placer, que domina las personas que huyen de la inevitabilidad de la muerte) y la gracia de Jesucristo (por la cual el Espíritu Santo nos ilumina la mente, convierte la voluntad hacia Dios, nos llena de la fuerza y la valentía en el bien, y nos libera de la esclavitud de los placeres sensuales, mientras nos dirige en el camino hacia la vida eterna).

Las palabras de Jesús en el evangelio de hoy llama nuestra atención a lo que mas necesitamos para esta lucha esencial entre la gracia y el pecado.

Primero, debemos considerar el contexto que Jesús nos da por sus palabras anteriores: El discípulo no está por encima de su maestro, ni el sirviente por encima de su patrón. Ya es mucho si el discípulo llega a ser como su maestro y el sirviente a ser como su patrón. Si al dueño de casa lo han llamado demonio, ¡qué no dirán de los demás de la familia! (Mt 10:24-25)

Jesús nos amonesta a sus seguidores que, si siguen siendo fieles a él, es bien posible que la gente los juzgará como los peores entre los malvados, los enemigos de la humanidad, los socios del diablo. Pues, durante su propia vida terrestre los enemigos de Jesús lo acusó a el mismo de ser poseído por el diablo, de ser el diablo mismo, y al final fue condenado a la muerte por el crimen de la blasfemia contra Dios. ¿Por qué? Porque él declaro que en verdad era el mismo Hijo de Dios, igual al Padre. (cf. Jn 5,18; 10,33)

Hoy se juzga licito que uno dice que una mujer puede ser varón y que un varón puede ser mujer, pero no es licito afirmar que uno tiene la verdad que viene de Dios. No es licito afirmar que la Iglesia Católica tiene la verdad que viene de Dios. No es licito afirmar que Jesucristo es de verdad el Hijo de Dios, el Camino, la Verdad, y la Vida, y que no hay salvación sino por él. Hoy la doctrina de Jesucristo es condenada por ser lo pésimo, lo mas intolerante, y lo mas intolerable.

Al mismo tiempo nos ofrece un acuerdo diabólico. Nos dicen, “Pueden creer todo eso con tal que sea solamente su creencia personal y que no la afirmen como verdadera, y quizás vamos a permitir su practica religiosa – después que tenemos una vacuna para Covid-19 – pero por su parte deben al menos profesar con sus labios que una mujer puede ser varón y un varón puede ser mujer – no es necesario que lo creen, solamente que lo dicen. Basta quemar un poco de incienso ante el altar LGBT y BLM y quizás no vamos a molestarlos. Al contrario, vamos a denunciar a ustedes por ser racistas pésimas, llenos de homofobia y transfobia, los mas abominables de todo el mundo. Nadie va a querer tratar con ustedes. Nadie va a querer emplear a ustedes.”

¿Parece raro a ustedes que hablo de LGBT y BLM juntos? Seguramente muchos de aquellos que han sido llevados por el entusiasmo actual no saben lo que está implicado en el movimiento. Actualmente el movimiento LGBT tuvo éxito usando los argumentos contra el racismo y aplicándolos a la identidad homosexual o transgénero. Al mismo tiempo la lucha contra racismo se corrompió porque tuvo que juntarse con la lucha para los derechos LGBT. No es permitido observar que mientras la raza pertenece a una persona por su nacimiento, la identidad LGBT es una decisión – incluso hay personas que experimentan las atracciones y sentimientos, pero rechazan la identidad. Volviendo a BLM si una persona examina el sitio de web oficial va a descubrir que es plenamente integrado con el LGBT. Al final, para BLM el racismo es un pretexto, una disculpa, que esconde una agenda muy diferente, una agenda de revolución para subvertir todo el orden establecido. (https://blacklivesmatter.com/what-we-believe/)

Ahora, el ataque viene de bajo por un movimiento de protesto que quiere destruir el sistema malo – y si rechazamos su ‘credo’ o si tiene el color de piel equivocado necesariamente hacemos parte del ‘sistema’ – y al mismo tiempo el ataque viene de ‘arriba’ del Corte Supremo de los Estados Unidos que anda corrompiendo todo el sistema, dejándonos con siempre menos de bien para defender. Al mismo tiempo los poderosos medios de comunicación, apoyado por ‘expertos’, nos inundan por las mentiras.

Por eso, si insistimos en seguir a Jesucristo, en ser fiel a él, en profesar su nombre delante los hombres, seremos el blanco de odio y seremos condenados como los mas malvados y odiosos de todos.

Esto es el contexto para las palabras de nuestro evangelio de hoy: No teman a los hombres. Aunque muriera por una muerte cruel, condenado como malvado, su reputación destruida, no hay nada oculto que no llegue a descubrirse. Nada se esconde de Dios. La verdad del corazón y la rectitud de nuestros pensamientos es conocido por él y, si somos fieles, él nos reivindicará para siempre. Lo que cuenta no es el juicio de los hombres, sino el juicio de Dios.

No teman a los hombres. Ellos pueden destruir nuestra reputación y pueden matarnos, pero esto es todo que se encuentra en su poder. Con tal que no cedemos a ellos en corazón y mente, pertenecemos a Dios. No debemos temer ni la tortura, ni la muerte corporal, sino la condenación eterna. La lucha esencial entre el pecado y la gracia es la lucha entre el cielo y la tierra. Si nos cedemos al pecado, estamos en el camino hacia el infierno. Si nos sometemos al dominio de la gracia y perseveramos en el camino de la gracia, llegaremos seguramente al cielo, adonde nos juntaremos con San Antonio, San Judas Tadeo, y los demás santos en la visión de Dios.

Pero uno va a preguntar, “¿Es que Dios de verdad cuida de mí?”

Jesús, el Hijo de Dios, dijo: ¿No es verdad que se venden dos pajarillos por una moneda? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae por tierra si no lo permite el Padre. En cuanto a ustedes, hasta los cabellos de su cabeza están contados. Por lo tanto, no tengan miedo, porque ustedes valen mucho mas que todos los pájaros del mundo.

Si, el Padre todopoderoso cuida de ti y quiere guiarte en el camino de la vida eterna, proveyendo todo lo necesario para tu salvación, incluso en los tiempos malos como estos. Todas las cosas colaboran para el bien de los aman a Dios. (Rm 8,28)

Pero uno puede contestar: “Tengo miedo porque soy débil y todas las cosas malas que está sucediendo en el mundo de hoy está causando un pánico. Y Jesús en el evangelio también habla de los que lo reconocen y los que lo niegan. Se que lo he negado muchas veces tan por mis palabras como por mis acciones. Muchas veces tuve vergüenza de admitir a la gente que creo en Jesús. Muchas veces he omitido de hacer lo que debo por miedo de lo que la gente va a pensar de mi. A menudo he callado por miedo.”

Nuestra parroquia es dedicada en honor de San Pedro. El estuvo presente cuando Jesús dijo: El que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre, que está en los cielos.

San Pedro también negó a Jesús esa noche en el patio del sumo sacerdote, tres veces, con juramento. El negó a Jesús, pero el se arrepintió y recibió el perdón de su pecado. El negó a Jesús porque confió en si mismo y no en Jesús.

Así la negación de Pedro nos da la esperanza en nuestra debilidad. La negación de Pedro nos enseña que hay una condición implícita en la afirmación de Jesús – Al que me niegue delante de los hombres – y persevera en la negación sin arrepentirse – yo también lo negaré ante mi Padre, que está en los cielos.

No teman, sino pongan tu confianza en Jesús – Jesús en ti confió.

Fortalecidos por esta esperanza podemos considerar sin temor la manera en que hoy en día el mundo está insistiendo que neguemos a Jesús; incluso el Corte Supremo de los Estados Unidos está diciéndonos que debemos negar a Jesús.

El primer articulo del Credo es: Creo en Dios Padre omnipotente, Creador del cielo y de la tierra. Sin fe en Dios, el Creador, la fe en Jesucristo, el Hijo de Dios, no tiene sentido. El entendimiento de Dios, el Creador, es inseparable de su creación que incluye: Creó Dios al hombre a su imagen. A imagen de Dios lo creó. Varón y mujer los creó. (Gen 1,27) Además, Jesús mismo confirma esta misma enseñanza: ¿No han leído que el Creador al principio los hizo hombre y mujer? (Mt 19,4) Por eso negar la distinción fundamental y inextirpable entre varón y mujer implícitamente es una falsificación de la verdad de la creación, una negación del Creador, y una negación de Jesucristo, el Hijo de Dios.

Los pronombres son cosas pequeñas, pero su sentido es importante. Debemos estar muy claro que cuando nos insisten que debemos llamar a ‘el’ ‘ella’ o a ‘ella’ ‘el’, no solamente insisten que mentamos, nos piden para negar a Cristo quien afirmó que ‘el’ es ‘el’ y ‘ella’ ‘ella’.

Quizás han escuchado de ‘la marca de la bestia’. El libro de Apocalipsis nos habla que van a hacer que todos, grandes y pequeños, ricos y pobres, libres y esclavos, se pongan una marca en la mano derecha o en la frente; ya nadie podrá comprar o vender si no está marcado con el nombre de la bestia o con la cifra de su nombre. (Ap 13,16-17)

En esto tiempo de insensatez las teorías de conspiración mas locas pueden parecer creíbles. Quizás han escuchado de planes para forzar a todos que reciban un microchip en su mano o frente. Parece que la tecnología existe para esto y incluso hay gente poderosa que puede querer hacerlo. Sin embargo, de una perspectiva del simbolismo bíblico, sin preocuparnos de descifrar el numero notorio, puede ser algo mas evidente ya ante nuestros ojos.

Seguramente la marca de la bestia implica una negación de Jesucristo. En el idioma bíblica el frente significa el ámbito de pensamiento intencional y la mano las acciones o obras. Por eso recibir la marca de la bestia en el frente quiere decir negar a Cristo en el pensamiento, abrazar un pensamiento, ideología, o creencia que es contrario a la fe católica. Recibir la marca de la bestia en la mano quiere decir negar a Cristo solamente de una manera externa, en palabra o hecho.

Por eso, si una persona realmente piensa que un ‘el’ puede ser ‘ella’ y una ‘ella’ ‘el’, entonces recibe la marca de la bestia en el frente, pero si una persona solamente empieza a usar los pronombres incorrectos para convivir bien, guardar su empleo, no tener problemas, el recibe la marca de la bestia en la mano.

Parece que el Corte Supremo de los Estados Unidos, un profeta falso, quiere que al menos recibamos la marca de la bestia en la mano. Si decimos ‘no’ puede ser que nuestro empleo, o nuestra escuela, o nuestra Iglesia se pone en peligro.

Vivimos en tiempos malos y atemorizantes, pero no debemos tener miedo. Debemos poner nuestra confianza en Dios y su plan. Pero debemos tomar al pecho las palabras de Jesús a San Pedro: Velen y oren, para que puede enfrentar la prueba; pues el espíritu está bien dispuesto, pero la carne es débil. (Mt 26,41)

Debemos estar conscientes del malo que nos rodea, pero no debemos enfocarnos en el malo, sino en Cristo. Debemos emprender la tarea que nos ocupa, la tarea que Jesús nos ha confiado.

Cada uno tiene una tarea interior: luchar contra el pecado y la falsedad en si mismo para abrir un espacio al reino de la gracia de Dios, y colaborar con la gracia por la practica de la virtud, sobre todo las virtudes teologales de fe, esperanza, y caridad, las virtudes cardinales de prudencia, justicia, fortaleza, y templanza, y las virtudes especiales que deben caracterizar el cristiano, la humildad, la paciencia, la castidad, la generosidad, y la misericordia.

Cada uno también tiene una tarea exterior que en general se determina por los deberes de su estado de vida: los deberes de un esposo o esposa, de un padre o una madre, de una hijo o hija, un hermano o hermana, de un sacerdote, o de un monje o monja.

En todo debemos principalmente buscar hacer la voluntad de Dios, porque el lo quiere y de la manera que el quiere.

Cuanto al malo que nos rodea: recen el rosario de la Virgen; recen el rosario de la divina misericordia; únanse con la ofrenda del santo sacrificio de la Misa y ofrezcan su propia vida a Dios por Cristo, con él, y en él. Hagan todo esto siempre con mas urgencia, lo mas que el malo nos oprime.

Recen también por la conversión de los pecadores; no consideren tanto el malo que han hecho o las mentiras que han aceptado, pero miren a la dignidad del alma inmortal para que Jesucristo derramó su Sangre preciosísimo. Oren por la conversión de pecadores sabiendo que el pecado no lleva la felicidad y bendición, sino procede de la pobreza y miseria de un corazón que ha apartado de Dios. Oren por la conversión de los pecadores para que sean liberados de la condenación eterna en el fuego de infierno.

Al final nos convertimos a la Virgen de Fátima que pidió para entrar en esta parroquia y la hemos recibido. Ella fue dada a nosotros como protección en estos tiempos. Pienso que todo que he dicho está de acuerdo con su mensaje a los pastorcitos, y esto está de acuerdo con el evangelio de Jesucristo y se aplica el evangelio a nuestros tiempos. Podemos animarnos de su promesa a la Hermana Lucia: “Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y yo seré el camino que te conduzca a Dios.” (Aparición de 13 de junio, 1917) Y la gran promesa que dio a los niños como parte del ‘secreto de Fátima’: “Al fin mi Inmaculado Corazón triunfará.” (Aparición de 13 de julio, 1917)

Share

Fr. Joseph Levine graduated from Thomas Aquinas College and after a long journey was ordained to the priesthood for the Diocese of Baker, Oregon. He currently serves as pastor of St. Peter Catholic Church in The Dalles on the Columbia River.